Madre, el ángel que Dios nos envió
Cuán grandes y maravillosas pueden ser sus alas que nos rodean al nacer, su perfume a rosas 🌹 elevan el cántico celestial al arrullarnos cuando éramos neonatos, su voz tan candida y dulce que nos dejan empapados de su calor al final de un tropiezo, sus ojos cuál diamantes inmortales y sagrados pueden ser que nos llevan a la puerta de su alma, y ni que decir del amor puro, incondicional ,tierno e infinito que pueden llegar a darnos nuestras madres ángeles quiénes luchan por empujarnos a pisar fuerte y con garra en esta vida bonita, algo incierta, demasiado efímera, a veces demoledora, quizá karmática o con tonos agridulces dónde las barbaridades pueden ser huecos en nuestro devenir, o las victorias jazmines de felicidades y triunfos, pero el coraje de nuestra madre y sus bravíos brazos están robustos para defendemos cuál leona por su cachorro y su voz como motor de nuestras aspiraciones.
Madre ,tesoro infinito tesoro guardián decorado del más fino color escarlata del cielo, día a día nos das cada capítulo de tu vida y nos enseñas cuán grandiosa eres.
Madre mi ángel de Dios, si Aladino me cumpliría un deseo pediría que fueras inmortal, si la inmensidad del mar pudiera tapar el amor que brillo por ti no podría cubrirlo ni un gramo, si el Everest pudiera competir con el crecer de mi amor que late por ti no llegaría ni a un minúsculo centímetro, madre amor de mi vida te amo exponencialmente al infinito.


Comentarios
Publicar un comentario